AVERÍA EN EL TURBO

 

Se estima que una “avería del turbo” puede tener un precio medio entre 2.500 y 3.500 euros, este elevado coste se debe a que se trata de un sistema utilizado por coches sobrealimentados y en muchos casos deportivos.

 

¿Cómo evitar averías en el turbo? Para evitar averías en el turbo es necesario un correcto mantenimiento del vehículo que puede alargar su vida en muchos kilómetros. Le informamos de las claves para conservar en buenas condiciones este elemento de la mecánica y así evitar (en la medida de lo posible) el paso por el taller.

 


Bien mantenido, un turbo suele superar sin problemas los 250.000 km. Pero si no se cuida lo suficiente, las consecuencias pueden convertirse en ésas visitas al taller de las que “no vienen bien”.

 

  • La importancia de usar aceites de calidad. El dinero del pobre va dos veces a la tienda…la diferencia entre el precio de una lata de aceite “bueno o reconocido” y otra de una marca desconocida sin prestigio puede suponer unos 50 euros por cada 10.000 o 20.000 kilómetros. Sin embargo, si una avería nos obliga a poner un turbo nuevo en su coche, pagaríamos 20 veces el precio de ese producto. El ahorro no compensa, nuestra recomendación es que use siempre buenos aceites para su motor.

 

  • Al arrancar, calienta. Es recomendable subir la temperatura del motor antes de acelerar demasiado. Hay que considerar que desde que se enciende el motor hasta que el turbo está correctamente lubricado pasan entre 3 y 4 minutos; debido a que el aceite adquiere la densidad adecuada después de 10 minutos.

 


Le recomendamos que no comience a circular hasta pasados esos 3-4 minutos o si lo hace que lo haga con suavidad y su coche se lo agradecerá.


 

  • Al parar, refrigera. Si el aceite se carboniza por un exceso de temperatura, las partículas restantes desgastarán los componentes de nuestro turbo. Para evitar esto, es recomendable no pagar el motor de golpe, sino dejarlo enfriar otros 3-4 minutos.

 

  • Revisión de los manguitos. Echa un vistazo de vez en cuando a los manguitos de refrigeración y del turbo; es conveniente revisar posible grietas, materiales recalentados y deformados o abrazaderas mal apretadas. Caso de encontrar alguna anomalía, es recomendable acudir al taller para retocar o sustituir estos elementos.

 

  • La carbonilla no es buena. Circula cada cierto tiempo en marchas cortas o pisa fuerte el acelerador en alguna rampa; así ayudas a mantener limpio el escape.

 


En estos casos pasar por el taller para esta limpieza puede costarle unos 100 euros.


 

  • Interpretar los avisos del mal funcionamiento del turbo. Si notas un “silbido” distinto del ruido del motor, menos potencia, humo gris-azulado o hay un consumo anormal del aceite, pida hora en el taller. En estos casos, puede haber mayor desgaste en el eje y esto puede acabar en rotura y en consecuencia podemos destrozar el motor por completo.

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